jueves, 13 de febrero de 2014
Menos mal que él
Menos mal que él siempre me recuerda lo que es sentirse viva. Menos mal que él me da vida. Y recordarmelo todos los días de mi vida..
sábado, 8 de febrero de 2014
Recuerdo
Recuerdo cuando ella era casa, cuando sus abrazos lo curaban todo. Y cuando un "que hacemos aquí" te aseguraba mil aventuras. Era salir de aquella cueva, de noches entre humo y mañanas para ventilar. Aun recuerdo las tostadas a primera hora de la mañana en la cocina de aquella casa. Recuerdo los baños entre espuma, tanta que se nos iba de las manos. Recuerdo las vueltas entre torrentes y caminatas para olvidarse de todo. Aquellos "qué más da" o ¡tengo una idea! Recuerdo historias y más historias que no podría llegar a escribir aquí.
Cuantas alegrías te puede dar una persona. Y es que ¿qué cosa más grande que tener a alguien con quien te atrevas a hablar como contigo mismo? Niguna... Y solo existe una. La nostalgía me lleva cada día por más caminos. La vida me ha cambiado tantas veces en estos últimos años, que ya nada me sorprende. Nadie me entiendo cuando no me preocupo por que algo haya cambiado. Si, no es la primera vez que me pasa. Y ya me acostumbré a perder a personas. A recuperar a otras y a conocer a nuevas. Es una rueda que nunca acaba, es como diría una espiral. Nos pensamos que todo será eterno, que nada nunca cambiará pero cuando algo sigue igual mucho tiempo es porque algo está mal. Pocas cosas son eternas, yo espero tener las dos cosas que más necesito eternamente, a él y a ella.
sábado, 1 de febrero de 2014
Narnia
Podía imaginar cada minuto de su vida, podía encontrar aquellas palabras una y otra vez. Podía entender que aún no sabía quien era. Quería comerse el mundo, quería acabar aquellos estudios y dedicarse a ella. No aguantaba más estar a las ordenes de nadie. Cocinar para nadie. Quería perderse para encontrarse. Sin saber si aquello le devolvería a algún lugar.
Se despertaba todas las mañanas envuelta por sus brazos y le costaba tanto despegarse de la cama.. Salía por la puerta y ya olía a chimenea. Aquellas calles llenas de flores, ese pueblo con tanta magia para ella. Ese olor a chimenea y ese humo que se veía desde la ventana. Era un valle, era según él "Narnia". Que irónico. Aquello le devolvió la vida. Tenía tiempo para recordar, para viajar un poco al pasado y recordar todo lo que había pasado desde hacia tiempo. Pero recordando, acabó en años atrás y la llevo a ella. A mil locuras e historias que nadie sabe. Aquellas historias que están guardadas entre líneas de aquel diario. Y que solo saldrán a la luz el día que se reencuentren. Porque hay personas que nunca se olvidan.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
